VOLAR

31.01.2021

Sucede que a veces me agoto: Soy una madre y eso es exigente, soy una mujer y eso tiene muchas cargas, soy una adulta y eso requiere mucho centro, soy una creadora y eso necesita tiempo. Y cuando todo eso me abruma, cuando la sociedad pesa, la crianza es compleja, el éxito que nos han vendido me 'hace roscas' y me saca la lengua, la familia espera eso que no logras ser y el tiempo no alcanza, solo tengo dos caminos posibles: llorar y dejar que todo pese llevándome a un abismo insondable que ya conozco de sobra, o agarrar las manos de mi niño sol y salir a volar un poco. Y gracias a Dios siempre podemos volar un poco.

Entonces me vuelvo a 'aniñar', no me importa crear, le saco la lengua al éxito y pienso que gloria es solo el nombre de una señora, recibo el viento en la cara, disfruto el frío o el sol y luego vuelvo a casa con la ropa llena de comida y oliendo a popó y todo, absolutamente todo, se me antoja tan vano que el único camino posible es seguir riendo un poco. 

Natalia Silva Ramón

Chía - Cundinamarca, enero de 2021